Programa de información y apoyo dirigido a cuidadores y familiares de enfermos con demencias

Aprendamos a tratarle

» ¿Qué tenemos que hacer?

  • Ofrecer una buena disponibilidad, estar relajado y mostrar una actitud positiva de cara al enfermo, dejando de lado otras tareas mientras estemos con él.
  • Mantener al máximo su autonomía personal y los hábitos adquiridos a lo largo de su vida.
  • Guiarle, estimularle y hacerle participar en las actividades ordinarias de la vida cotidiana, aunque a veces, no las haga bien. El objetivo es que se sienta útil, no que las haga bien.

» ¿Cómo conseguirlo?

  • Simplificar todas las actividades diarias dentro y fuera de casa.
  • Establecer una rutina familiar que le permita participar.
  • Evitar sobreprotegerle, la infantilización y resolver aquellas dificultades que vayan presentándose y que él todavía pueda resolver.
  • Ajustar la intervención terapéutica a las capacidades reales del paciente.
  • Establecer unos objetivos claros y dirigidos a estabilizar la situación actual del paciente.
  • Favorecer la conservación de sus capacidades mentales.
  • Reducir la frecuencia de trastornos tanto psicológicos como del comportamiento, evitando enfrentamientos que no nos conducen a ninguna parte.
  • Potenciar y estimular su autonomía y autoestima.
  • Modificar el entorno en la medida de lo posible para compensar sus límites.

» ¿Cómo podemos cuidarle mejor?

  • Apoyarnos en el conocimiento de la enfermedad (diferentes fases) y comprender lo que le ocurre al enfermo (el enfermo olvida completamente su historia e identidad, pero mantiene sentimientos y afecto).
  • Conservar la máxima afectividad y control personal, evitando los sentimientos negativos como la culpabilidad.
  • Disponer de un lugar donde expresar nuestros miedos y sentimientos. Sentirnos comprendidos, seguros, apoyados, formados e informados.
  • Pedir ayuda antes de necesitarla.
  • Conocer todos los recursos necesarios a fin de poder formarnos y dejarnos ayudar, para después poder tratarlo lo más adecuadamente posible.

» ¿Para qué sirven las intervenciones no farmacológicas?

Las intervenciones no farmacológicas (todas aquellas en las que no se utilizan fármacos) de apoyo psicológico constituyen una alternativa eficaz y complementaria al tratamiento farmacológico.

Existen dos grupos de intervenciones no farmacológica:

  • Las técnicas de modificación de conducta.
  • Las técnicas de intervención cognitivo.

» ¿Qué son las técnicas de modificación de la conducta?

Van dirigidas a la resolución de problemas concretos del comportamiento del paciente.

Se trata de comprender cómo y cuándo se produce una alteración de la conducta para modificar aquellas acciones que la provocan.

Cada intervención variará en función del estadio de la enfermedad y de las discapacidades de cada paciente.

» ¿Qué son las técnicas de intervención cognitiva?

Técnicas dirigidas a trabajar los trastornos de la cognición que el paciente presenta, con el objetivo de minimizarlos para que sea autónomo el mayor tiempo posible.

La intervención cognitiva se puede llevar a cabo a través de múltiples técnicas:

  • Orientación a la realidad, para que sepa dónde está, qué día es, cuántos años tiene….
  • Fichas de estimulación cognitiva, para trabajar la memoria, atención, reconocimiento, cálculo, lenguaje…
  • Reminiscencia, para mantener la memoria antigua a través de los sentimientos y las emociones.
  • Psicomotricidad, para mantener la actividad física a través del ritmo.
  • Cualquier taller de memoria (conversación, escenificación..) dirigido por un profesional formado en este tipo de pacientes y en este tipo de técnica.

Recordar

Fases iniciales

  • Proponer que escriba un diario (facilitará la orientación, día, mes, año…)
  • Colocar un calendario y un reloj de pared con números grandes.
  • Antes de plantear una actividad siempre debemos conocer los gustos del paciente y aprovecharlos, y saber si antes de estar enfermo el paciente era capaz de hacer la tarea.

Fases más avanzadas

  • Dar informaciones concretas y no simultáneas. No dar a escoger, dar opciones de si o no.
  • Simplificar las decisiones o darle directamente lo que creamos más adecuado sin preguntar.
  • Utilizar el contacto ocular, la mímica facial y el contacto físico
  • Colocar de forma ordenada la ropa encima de la cama
  • Establecer rutinas en el domicilio.
El presente contenido tiene carácter orientativo y divulgativo, y no pretende sustituir el diagnóstico realizado por un profesional sanitario, por lo que no debe someterse a tratamientos ni seguir consejos sin dirigirse antes a un profesional sanitario. Ante cualquier duda respecto a su contenido, diríjase a su profesional sanitario.